Lhia Araya Alqueino: la primera mujer mecánica de Vilas Motor

Oriunda de Iquique y con 20 años, Lhia Araya Alqueino se convirtió en la primera mujer mecánica de Vilas Motor. Actualmente, forma parte del área de Rental de Maquinaria y Equipo de Apoyo, donde participa en el proceso de supervisión de calidad de los equipos, verificando su funcionamiento y estado desde su ingreso hasta su salida.

Su interés por la mecánica comenzó desde pequeña, motivado en parte por la curiosidad que le despertaba el oficio de su abuelo, quien también era mecánico. Hoy, esa inquietud se transforma en una oportunidad para desarrollar sus conocimientos y adquirir experiencia en el rubro.

Un rol clave en la operación

El área de Rental de Maquinaria y Equipo de Apoyo es uno de los servicios de Vilas Motor y cuenta con el respaldo de talleres mecánicos especializados en equipos pesados y livianos.

Con más de 20 años de experiencia en el arriendo de grúas horquilla, la empresa dispone de equipos con capacidades de levante desde 2,5 hasta 25 toneladas, con y sin operador, adaptándose a las necesidades de sus clientes.

En este contexto, el trabajo de Lhia contribuye al control de calidad de la maquinaria, una labor fundamental para verificar que cada equipo se encuentre en condiciones adecuadas para su operación.

Un espacio para crecer y desarrollar capacidades

Para acompañar el desempeño de sus colaboradoras, Vilas Motor cuenta con espacios habilitados para ellas, como camerinos y lockers femeninos, además de overoles y equipamiento de trabajo de última tecnología, adecuados para las labores que realizan.

Para Lhia, incorporarse a la empresa representa una oportunidad de crecimiento personal y profesional, especialmente en un rubro donde la presencia femenina sigue abriendo camino.

“Es un honor para mí ingresar a esta empresa, donde puedo crecer en esta nueva etapa de mi vida. A las mujeres que quieren desempeñarse en áreas como esta, les diría que no tengan miedo y tengan más confianza en sus capacidades. Dejemos de compararnos con los hombres e incluso entre nosotras mismas”, señala.

Su experiencia es un ejemplo de cómo la incorporación de nuevas personas y talentos contribuye a construir espacios de trabajo con más oportunidades de desarrollo, donde las capacidades y el compromiso son fundamentales.

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